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Walden Studios, un viñedo que al mismo tiempo que un campo de trabajo es una instalación donde se mezclan funcionalidad y arte, se sitúa en un amplio valle del norte de California. Su diseño limpio y perfectamente integrado en el paisaje, es la conjunción de una idea sencilla y una variedad limitada de materiales que reflejan la calidad del entorno agrícola más grande. La necesidad de renovar el edificio y adaptarlo para protegerlo contra las inundaciones, se convirtió en la inspiración de una nueva idea de diseño: una serie de muelles extendiéndose en un mar de viñedos.
SITUACIÓN DEL PROYECTO
El proyecto se sitúa en la llanura inundable del río Russian, con suelos de gran calidad lo que hace que sea ideal para la agricultura. Aunque ahora es una de las principales regiones vitícolas, históricamente la zona era conocida por el cultivo de lúpulo y ciruelas. En concreto, esta propiedad originalmente servía como planta de poda y envasado. La intención principal del diseño era, de algún modo, rememorar la presencia de huertas que en otro tiempo llenaban el valle, con el fin de crear un vínculo palpable con su pasado agrícola.
El propietario, un entusiasta mecenas de las artes, compró la propiedad con la intención de reutilizar el antiguo almacén como establecimiento de apoyo para su cercano rancho, que es el hogar de una famosa colección de escultura autóctona. Como resultado de ello, Walden Studios es concebido como una instalación que combina el arte y el trabajo agrícola, los estudios de los artistas y el arrendamiento de espacio comercial.
ESTRUCTURACIÓN DEL ESPACIO
A este espacio se accede a través de una entrada flanqueada con plátanos de sombra (Platanus x acerifolia). Un aparcamiento con capacidad para cincuenta coches está parcialmente oculto de la unidad por un muro independiente de piedra de 1,20 metros de altura y unos 80 metros de largo. La pared oeste que protege las viñas separa la propiedad de una línea de ferrocarril que, originalmente, sirvió al almacén. Una alfombra de grava de pizarra triturada unifica el diseño y cubre la mayor parte del espacio, con excepción de las zonas agrícolas. El material utilizado es permeable y tiene un bajo albedo, reduce la escorrentía y refleja el calor. Para cumplir con los requisitos de accesabilidad, la grava utilizada está dispuesta sobre una estructura de pavimento inferior llamada Gravelpave, sistema formado a base de anillos entrelazados que permite acceder en silla de ruedas a las zonas de paso. Un doble pasillo de perales plantados en terrazas de acompañamiento establece la separación de los coches y los efectos de transición entre el estacionamiento y el planteamiento de elevación del edificio.
Proyecto: Andrea Cochran Landscape Architecture Articulo completo en Paisajismo número 26
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