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Si el nivel del mar continúa en aumento la apariencia de muchas urbes costeras cambiará para siempre. Pocas ciudades representan como Nueva York el espíritu cosmopolita moderno heredado del siglo XX, pero el XXI es diferente y requiere soluciones imaginativas. ¿Cómo será la Gran Manzana dentro de unas décadas? El MoMA y el centro de arte contemporáneo P.S.1 de la ciudad estadounidense inauguran este mes una exposición dedicada a avanzar cómo será la ciudad dentro de unas décadas.Rising Currents: Projects for New York´s Waterfront propone una serie de soluciones estructurales para paliar los efectos del cambio climático en lugares tan emblemáticos como la isla de la Libertad, donde se encuentra la estatua que Francia regaló a EEUU en el siglo XIX y que con el paso del tiempo ha venido a simbolizar el espíritu libre de los estadounidenses.
La exposición presenta una serie de propuestas arquitectónicas que enfatizan las soluciones estructurales suaves para la bahía de Nueva York y Nueva Jersey y rebosan creatividad. Desde zonas de humedales de agua dulce o salada a lo largo de la bahía hasta islas artificiales pasando por puertos habitables, cinco equipos multidisciplinares formados por arquitectos, ingenieros y paisajistas han desarrollado sus ideas durante la primera fase del proyecto, una serie de talleres que tuvieron lugar en el Centro de Arte Contemporáneo P.S.1 entre noviembre del año pasado y enero de este 2010.
"Las propuestas innovadoras desarrolladas durante los talleres intensivos en P.S.1 van mucho más allá de nuestras expectativas más optimistas", explica Barry Bergdoll, comisario de arquitectura y diseño en el MoMA y responsable de la exposición. En este caso "el cambio climático es visto no simplemente como un problema al que hay que enfrentarse, sino como una oportunidad que puede ser aprovechada", continúa.
Ingeniería ecológica
Los diferentes equipos de arquitectos han desarrollado proyectos para cinco zonas de la bahía. El equipo ARO y dlandstudio presentan una propuesta para el Lower Manhattan consistente en verdificar la zona introduciendo humedales de agua salada y dulce, parques y calles concebidas como espacios naturales. Con este sistema de ingeniería ecológica la ciudad estaría lista para enfrentarse tanto a los flujos diarios de las mareas como a las corrientes ocasionales provocadas por las tormentas.
La zona que incluye la Estatua de la Libertad y Ellis Island se acerca inexorablemente hacia la desaparición debido al aumento de las mareas. El equip liderado por LTL Architects se ha preguntado cómo ocupar tierras que están continuamente sujetas a la dinámica continua del agua y de este modo poder modificar la línea de costa. La solición propuesta consiste en incrementarla, creando de este modo un nuevo paisaje.
La estructura de la nueva zona consiste en cuatro dedos creados al trabajar sobre el terreno ya existente y darles diferentes usos. Estos podrían estar relacionados con la agricultura (o acuicultura, ya que se trata de zonas secas y húmedas), pero también con el ocio o con la investigación. El paisaje resultante recordaría más a Venecia que a Nueva York.
Islas artificiales
La tercera zona estudiada se encuentra entre el área de las tierras bajas de Bayonne y los espacios residenciales de Staten Island. La propuesta de Matthew Baird y su equipo tiene en cuenta aspectos en principio poco relacionados, pero que pueden afectar a la forma de la propia ciudad y su puerto, como la posibilidad de que con el deshielo del Ártico las rutas marinas cambiarán en todo el planeta. La conversión de viejos muelles de la II Guerra Mundial y tanques de combustible en auténticas plantas de reciclaje que fabriquen arrecifes artificiales con los que proteger la zona es una de sus propuestas más destacadas.
Una de las propuestas más innovadoras es la que el equipo de nArchitects ha ideado para la zona más variada de las examinadas en el proyecto, que va desde las dos orillas del puente Verrazano hasta las zonas bajas del Sunset Park. Aquí se levantaría la Nueva Ciudad Acuosa, una revolucionaria iniciativa que propone extener la ciudad hasta el mar, desarrollando muelles habitables con nuevas tipologías arquitectónicas suspendidas sobre ellos y levantando un archipiélago de islas artificiales.
La zona del canal Gowanus, la Governor´s Island y las aguas que las separan es un espacio degradado en Nueva York. El equipo de Kate Orff y SCAPE proponen para esta área la recuperación de un arrecife de ostras perdido hace tiempo. La idea consiste en desarrollar un armazón en las aguas bajas de Bay Ridge Flats al sur de Red Hook, en Brooklyn, para el cultivo de ostras y estimular toda la vidad marina. A través de pilotes y redes se ayuda al crecimiento de los moluscos y de este modo, aprovechando los procesos bióticos de mejillones y algas, se consigue que el arrecife filtre millones de litros del agua procedente del puerto.
Fuente: El Confidencial
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